Hola soy karina
fotografa de familias
¡Hola! ¿Cómo están? Hoy quiero abrirles un pedacito de mi historia, porque detrás de cada foto que entrego hay mucho amor, dedicación y alma.
Mi nombre es Karina, mamá de Franco, Uma y Ciro, mis grandes motores y la luz que impulsa cada uno de mis sueños.
La fotografía llegó a mi vida hace más de 10 años para quedarse, y desde entonces descubrí que mi verdadera pasión es capturar la infancia: esa etapa tan única, tan fugaz y tan llena de magia.
Soy una convencida de que las fotos más hermosas son las espontáneas, las que nacen de lo auténtico.
Por eso, en cada sesión mi lema es claro: DEJARLOS SER.
Ahí, en ese juego libre, en esa risa inesperada, en ese abrazo sincero, nace la verdadera esencia de cada niño.
No trabajo con temáticas rígidas (solo en Pascua y Navidad), porque creo profundamente en una fotografía natural, emocional y real, que refleje quiénes son y cómo viven el momento.
Mi estudio está en Monte Grande, un espacio que crece conmigo y que estoy llenando de la calidez que quiero transmitir en cada imagen.
Aun así, mi corazón se enciende especialmente en exteriores: el verde me llena de energía, me inspira y me conecta con lo más puro de mi esencia.
La música también es parte de mi vida; la llevo en la sangre y muchas veces es la que marca el ritmo de mis sesiones.
Amo los colores tierra, y el verde es mi refugio y mi preferido.
Soy acuariana, sensible, soñadora, y valoro profundamente los vínculos, la amistad y el compromiso.
Hoy puedo decir con una enorme sonrisa que soy feliz trabajando de lo que más amo: crear recuerdos que emocionan, que atraviesan generaciones y que se convierten en tesoros para siempre.
Gracias por estar acá y por dejarme ser parte de sus historias.